Estilo Zen

CLAVES: La máxima del estilo Zen es el equilibrio. Esta característica es aplicada al máximo en todas las disciplinas y la decoración Zen no iba a ser menos.

A través del equilibrio aplicado a la decoración interior se obtienen ambientes con tal armonía, que ayudan a alcanzar la paz interior.

Las sensaciones se maximizan a través de aromas, mediante inciensos y velas aromáticas poco intensas.

COLORES BASE: Los colores base, serán blancos y pastel como grises, ocres o beige.

COLORES SECUNDARIOS: A través de los escasos e imprescindibles complementos de una estancia Zen, se introducirán pequeñas pinceladas de verde o rojo.

ELEMENTOS PRINCIPALES: Los materiales empleados serán naturales; principalmente madera, piedra, bambú, mimbre o papel.

ELEMENTOS AUXILIARES: Los complementos o accesorios en los ambientes fieles a este estilo de decoración son mínimos y de máxima simpleza. Los que haya serán de madera y/o cristal. Se huye de adornos innecesarios.

Predominan los elementos y objetos de baja altura, buscando el orden por encima de todo.

ILUMINACIÓN: Con respecto a la iluminación, es necesario hacer hincapié en las características más importante; deberá ser indirecta. Se realizará mediante puntos de luz escondidos o disimulados.